FIA lidera proyectos que potenciarán producción y calidad de vinos en el Valle del Itata

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Chillán, 16 de junio de 2016.- Biobío es una de las regiones vitivinícolas más extensa del sur de Chile y sus cepas son reconocidas a nivel nacional e internacional. Sin embargo, los pequeños y medianos productores del Valle del Itata presentan brechas tecnológicas y de vinificación que han significado una merma en sus ganancias, con la consecuente pérdida de calidad de vida de sus comunidades.

Esta realidad es la que investigadores de INIA y de la Universidad de Chile, a través de la iniciativa de la Asociación Gremial de Vitivinícolas del Secano Costero del Bio Bío y el apoyo del gobierno regional, Indap y de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) han lanzado dos proyectos que buscan impactar positivamente en el sector: el primero se trata del desarrollo de mejoras en el proceso de vinificación y tecnología de procesos en los vinos elaborados a partir de las vides del valle de Itata, que aspira a abarcar 300 mil hectáreas de la región.

Por su parte, el ejecutado por investigadores de la Universidad de Chile pretende diversificar productos en función de los tipos de uva producidos en la zona. "Estos dos proyectos están insertos en la estrategia de fomento vitivinícola del Valle del Itata", explica el seremi de Agricultura de la región del Biobío, Rodrigo García.

El secretario regional agregó que estas iniciativas están orientadas a innovar en producción de uva, elaboración y obtención de nuevos vinos, así como en mejorar la calidad de los productos que se están elaborando. "Son iniciativas muy importantes porque van a fortalecer el trabajo que por generaciones han desarrollado los productores en el Valle del Itata", precisa.

Héctor Echeverría, director ejecutivo de la Fundación para la Innovación Agraria, puntualizó en cifras que han alertado de la disminución del mercado de los pequeños productores: "En 2004, la superficie plantada de uva País en el Biobío de 8,521 hectáreas y en 2012 se catastraron 4100 hectáreas. Es decir, en 8 años se perdió poco menos de la mitad de la uva país de la región, por, lo que es responsabilidad de todos los actores del agro trabajar mancomunados para mantener y revitalizar este patrimonio agrícola", afirmó.

Disminución de brechas y acceso a la información

"Elaboración de nuevos productos viníferos a través de la estratificación de calidad de uvas mediante la zonificación de áreas productivas del valle del Itata" es el nombre del proyecto FIA ejecutado por INIA Quilamapu y que lidera el investigador Marcelino Claret.

Claret indica que en esta iniciativa se contempla trabajar con unos 1800 productores, teniendo como finalidad reducir las brechas tecnológicas en un plan que comenzó en marzo con una duración de tres años. "Vimos la necesidad de adoptar la tecnología que usan las grandes viñas como Undurraga y Valdivieso, y aplicarlas en los pequeños y medianos productores del Valle del Itata".

El investigador agrega que con el proyecto se pretende desarrollar la metodología con la mayor cantidad de agricultores, a través de una alianza estratégica con INDAP para que los resultados se mantengan en el tiempo. "Estamos trabajando codo a codo con la Asociación de vitivinicultores del secano costero interior de la región del Biobío, lo que nos dará la facilidad de llegar a los productores".

Otro de los objetivos del proyecto es determinar qué tipos de cepas existen y cuáles son los mejores sectores para producir las distintas variedades de uva presentes en Itata. Para esto se trabajará con agricultura de precisión, cuyos resultados serán de acceso público y esperan ser una de las bases técnicas para el nuevo impulso de los vinos campesinos.

En tanto, el director regional de INIA Quilamapu, Rodrigo Avilés, explica que el proyecto recoge las experiencias exitosas que han logrado en procesos de zonificación, junto al trabajo vitivinícola desarrollado en la región del Maule a través del Centro Experimental INIA Cauquenes.

Para Víctor Ravanal, presidente de la Asociación Gremial de Vitivinicultores del Secano Costero del Bio Bío aseguró que estos proyectos "son un éxito para todos: productores, autoridades y la región en general. Estoy confiado de que a partir de este trabajo, podremos encontrar el camino correcto para el desarrollo de los pequeños productores", señaló.

Calidad premium

En tanto, Álvaro Peña, director del departamento de Agroindustria y Enología de la Universidad de Chile, expresa que el proyecto para Biobío -que contempla trabajar en principio con 10 productores- es una réplica de dos experiencias desarrolladas en el norte del país. Una de ellas realizada en la zona de Toconao, en un trabajo con productores de un vino que más bien "parecía vinagre" dice Peña, y que se vendía en botellas de plástico a mil pesos. "Tras un proceso de tres años pasaron a ser catalogados como vinos premium que oscilan entre los $10 mil a $23 mil pesos".

El proyecto presentado por el docente universitario (titulado "Fortalecimiento de la transferencia tecnológica y capacidad de difusión del Vino Campesino a viticultores de secano, con objeto de valorizar su producción, aumentando su sustentabilidad productiva y competitividad")apunta a mejorar la calidad de vinos no sólo de esta región, sino también del Maule y O'Higgins.

"Hoy los compradores están interesados por los vinos con identidad. Nuestra intención es que cada comprador sepa que en cada botella hay una historia y que es en esa historia donde reside gran parte del valor del producto", finaliza Peña.

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