Guía de Buenas Prácticas Agrícolas para el Sector Hortofrutícola de Exportación y su Implementación en Chile

Objetivo general

Generar y establecer las guías técnicas y estándares de Buenas Prácticas Agrícolas a nivel de campo, packings, frigoríficos y transporte terrestre.

Objetivos específicos

Desarrollar y establecer guías de buenas prácticas agrícolas para huertos frutales, tratando en detalle la aplicación de estas prácticas en cada etapa del cultivo y cosech Se considera emitir guías generales para frutales y específicas para uva de mesa, pomáceas, carozo y kiwis.; Contribuir al autocontrol de las Buenas prácticas Agrícolas, por parte de los propios productores frutícolas y a través, de sistemas de seguimiento o auditorías esporádicas cuyo objetivo será capacitarlos en evaluación de las condiciones productivas.; Desarrollar y establecer Guías de Buenas Prácticas Agrícolas a nivel de packing y frigoríficos de frut Para ello se emitirán dos tipos de documentos: Guías de Buenas Prácticas Agrícolas y Estándares de Aplicación de Buenas Prácticas Agrícolas.; Contribuir al autocontrol de las Buenas Prácticas Agrícolas por parte de los propios operadores de packing y frigoríficos y a través de sistemas de seguimiento o auditorías esporádicas.; Desarrollar y establecer Guías de Buenas Prácticas Agrícolas a nivel de campo para la producción de hortalizas.

Resultados

En 1998 las autoridades sanitarias estadounidenses emitieron su Guía para reducir al mínimo los riesgos microbianos en productos hortofrutícolas frescos, estableciendo lineamientos voluntarios al respecto. En dicho documento se establecen las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) como la herramienta más adecuada para prevenir este tipo de riesgos. Por otra parte, los mercados internacionales comenzaron a explorar la posibilidad de efectuar exigencias relacionadas con BPA a sus proveedores. En ese contexto, y ante la necesidad de enfrentar un tema nuevo y escasamente conocido en el país, de características técnicas específicas, que van más allá de los aspectos netamente productivos, surgió la iniciativa de la Fundación para el Desarrollo Frutícola, de crear y emitir un Manual de BPA. Este documento está conformado por Guías específicas para los principales rubros y actividades relacionados con la exportación, en las cuales se entregan a los productores los conocimientos, criterios y herramientas básicas para enfrentar este nuevo desafío. Las Guías incluyen aspectos relacionados con la inocuidad de los productos hortofrutícolas frescos desde el punto de vista microbiológico, químico, ambiental y de los trabajadores y trabajadoras participantes en el proceso productivo. Además entregan elementos hasta entonces desconocidos en el sector, tales como los primeros formatos de Cuadernos de Registros de Campo, hoy día ampliamente usados por los agricultores dedicados a la producción de frutas de exportación y Guías para efectuar sus propias autoevaluaciones de implementación de BPA. En cuanto a la metodología empleada, cada Guía fue asignada a un profesional de FDF o a un asesor externo especializado en la respectiva materia, quien aparece como autor del documento. Para el desarrollo de cada Guía, este profesional realizó un trabajo conjunto tanto de revisión bibliográfica como de consultas a otros especialistas en las diversas materias a incluir en el documento. La información reunida fue organizada en forma sistemática, en conjunto entre el autor y el coordinador de la edición, acorde a las etapas del cultivo, considerando además las variables previas a la plantación, las variables sociales y las variables ambientales. El primer borrador de Guía fue analizado internamente por el equipo técnico de FDF y los asesores correspondientes. Una vez efectuadas las correcciones preliminares, el documento fue enviado a estudio al respectivo Comité Técnico o al Comité de BPA de FDF, según fuese el contenido del documento, para la edición técnica final. Para implementar en terreno las metodologías desarrolladas en las Guías, se determinó enfrentar el tema como validación en terreno mediante auditorías, efectuando Unidades Demostrativas de implementación. Para ello se invitó a participar a diversos productores, a los que se les hizo llegar el material publicado y se iniciaron las actividades efectuando un diagnóstico del estado inicial del predio respecto a BPA. Este diagnóstico fue utilizado para disenar un plan de implementación específico para cada predio o packing según sus falencias. La metodología de implementación consistió en visitas e informes con seguimiento constante. De acuerdo a los resultados del diagnóstico, se estableció el plan de trabajo con un orden específico para cada una de las visitas, que se efectuaron una vez al mes durante nueve o diez meses. En cada visita se analizaron los avances en implementación y se dio asistencia técnica al productor respecto a materias específicas sobre BPA. Como resultado de cada visita se elaboró un informe técnico, acompanado de fotos y diagramas indicando la condición encontrada en el predio y apoyando con imágenes de las condiciones a las que se debía de llegar, de manera que cada informe sirviese como una Guía de Apoyo específico para el predio en cada tema de BPA desarrollado durante su participación como Unidad demostrativa.