El Fórum Smart Agro de Interempresas Media, un viaje a la agricultura del futuro

España: El Salón de Actos del Rectorado de la Universidad de Córdoba (UCO) acogió el lunes, 11 de junio, la segunda edición del Fórum Smart Agro, organizado por Interempresas Media.

14-jun-2019

Bajo el lema 'El paradigma de la digitalización en el medio rural', más de una veintena de cualificados ponentes protagonizaron una sucesión de breves pero interesantes intervenciones centradas en el protagonismo creciente de las nuevas tecnologías y herramientas 4.0 aplicadas al sector agrario.

El evento gozó de una gran aceptación, tanto a nivel presencial, con cerca de 200 profesionales vinculados al sector (técnicos de empresas y cooperativas, directivos, docentes, estudiantes y, por supuesto, agricultores), y miles de seguidores en la red, que hicieron que la etiqueta #SMARTAGRO2019 llegara a ser 'Trending Topic' a nivel nacional.

Inauguración

La apertura corrió a cargo de la directora de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y de Montes (ETSIAM) de la Universidad de Córdoba, para quien "la digitalización no es el fin, sino el medio para hacer más productivas y sostenibles las explotaciones agrarias y la industria agroalimentaria".

Rosa Gallardo siguió íntegramente la jornada en el Salón de Actos, con un gran interés en cada una de las ponencias y muy agradecida a los impulsores de esta iniciativa por elegir este escenario.

En representación del gobierno autonómico intervino la Delegada Territorial de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible en Córdoba, que situó a la provincia en "el epicentro de la digitalización del medio rural". Aludió a una "revolución del mundo agro", con una imagen holística, que afecta al agricultor, ganadero y consumidor.

Araceli Cabello destacó que Córdoba cuenta con un millón de hectáreas, una producción agraria por encima de los 1.300 millones de euros en 2018, 900 industrias y casi 1.000 millones de euros de exportación en alimentos y bebidas. La Delegada instó al sector a aumentar su capacidad para adaptarse a los cambios en digitalización y abogó por eliminar barreras y burocracia para los emprendedores en el mundo agro. "Las nuevas tecnologías son una pieza clave en el puzzle de la innovación", afirmó.

El Rector de la Universidad de Córdoba y presidente del Campus de Excelencia Internacional en Agroalimentación de Andalucía comenzó recordando que, no hace muchos años, el sector agrario era de los que menos interés mostraba por el reto de la innovación. "Ahora ya es consciente de ello y hay una necesidad", motivada en buena medida por la "demanda de la sociedad de una mejor alimentación".

José Carlos Gómez Villamandos considera imprescindible "optimizar la producción y los recursos". "Tenemos mucho margen de mejora y crecimiento, los que representamos a las instituciones y al sector industrial, tenemos ganas de dar respuestas", sentenció.

Ignacio Fernández de Mesa es un convencido del proceso de digitalización abierto en el sector agroalimentario. "Es el futuro de la agricultura, en un entorno en el que debemos competir frente a escenarios muy diferentes en Europa". En su opinión, "contar con estos medios de eficacia y sostenibilidad es muy importante".

En un entorno como el de Córdoba, donde los recursos hídricos son limitados, el presidente de Asaja Córdoba destacó "el uso sostenible del agua a través de mecanismos que informen al agricultor de las necesidades que en cada momento tiene el suelo". E igualmente resaltó los "instrumentos que detectan la presencia de plagas y la manera de evaluarlas", así como para el abonado la "maquinaria inteligente que palmo a palmo informa de las necesidades y características del suelo". Todo ello conlleva "un uso sostenible de los fitosanitarios, de los abonos". "En definitiva, una agricultura de futuro", concluyó.

BLOQUE I. Agricultura Inteligente: agua, fertilización y sanidad vegetal

Juan Agüera Vega, Catedrático de Ingeniería Agroforestal y director del Departamento de Ingeniería Rural de la UCO, presentó el Grupo Operativo (GO) Andaluz 'Smart AG Services' que desarrolla un prototipo de servicios avanzados de agricultura de precisión dirigido a cooperativas.

Se integran diferentes tecnologías, con el fin de monitorizar las condiciones climáticas, de la planta y el suelo. Todo ello para permitir el asesoramiento y la puesta en común de experiencias relacionadas con la gestión eficiente del riego y la aplicación de fertilizantes, haciendo uso de las herramientas digitales que ofrecen las nuevas tecnologías, como son los sensores próximos y remotos, las comunicaciones GSM, AgGIS, monitores de rendimiento de cosecha, maquinaria con tecnología de distribución variable (VRT) entre otros.

Juan Agüera cerró su intervención con una puntualización sobre el uso de ciertos conceptos comúnmente aceptados, como los de 'agricultura inteligente' o 'agricultura de precisión'. "Lo que se ha hecho hasta ahora seguramente era una agricultura más precisa e inteligente, en función de los medios que tenían". El Catedrático propone hablar de 'agricultura digital'.

El Catedrático de Ingeniería Agroforestal de la UCO Jesús Gil Ribes presentó el proyecto Innolivar, que involucra a 24 empresas en 12 líneas de desarrollo dentro de los ámbitos de la mecanización, medio ambiente, biotecnología, industria y logística y trazabilidad desde el campo a la industria.

También se ocupó del GO regional GO regional Dosaolivar 'Dosificación de productos fitosanitarios en el olivar', que ha desarrollado una aplicación que contiene las principales tipologías del olivar con una completa base de datos de productos fitosanitarios y boquillas disponibles en el mercado, que ayudará a calcular la dosis idónea a aplicar. Consiste en el diseño de esta herramienta digital, que posibilite una planificación del tratamiento fitosanitario en olivar más efectiva, tanto desde un punto de vista técnico, ambiental y energético, y capaz de mitigar las emisiones que afectan al cambio climático.

A nivel técnico, consta de dos partes: un sistema de dosificación a través de una App que determine, a partir del volumen de copa por hectárea y la densidad de hojas, la dosis óptima a aplicar y un dispositivo electrónico, que se incorporará en los atomizadores, capaz de recibir la indicación de la app y regularse automáticamente de acuerdo con ella.

Tom Vanwalleghem, Profesor Titular de la ETSIAM de Córdoba, presentó el proyecto europeo Super G (Developing SUstainable PERmanent Grassland systems and policies' - Desarrollando sistemas y políticas sostenibles en pastos permanentes), enfocado a la innovación y digitalización en dehesa. Se centra en la evaluación y mejora de los sistemas de manejo en pastos permanentes bajo las premisas de la Política Agraria Común (PAC) y de la Política Medioambiental en la Unión Europea.

Implementa medidas innovadoras, como el uso de sensores de humedad del suelo y sensores remotos para la predicción de la producción, el control electrónico del ganado mediante collares GPS, medidas para aumentar la resistencia a la sequía y desarrollo de herramientas informáticas o apps para la toma de decisiones.

Carmen Flores, investigadora del Área de Ingeniería Hidráulica de la UCO, abordó la digitalización y el riego de precisión en agricultura ecológica, subrayando que este sector está especialmente concienciado con la sostenibilidad en la obtención de alimentos.

Explicó la Creación del GO 'Huella del Agua en el Sector Ecológico Andaluz', que ha creado 4 parcelas piloto donde se cultivan cítricos, frutos rojos, hortícolas y olivar de regadío y secano. En ellas instalan contadores y sondas de humedad que, combinados con el indicador estandarizado del uso del agua, calculado según la norma ISO 14046, son la base para crear un riego de precisión y definir la trazabilidad del agua en explotaciones agrícolas ecológicas.

Actualmente, se desarrolla la plataforma web/app que ayudará a implantar riegos de precisión en los cuatro cultivos objeto del proyecto. Los resultados preliminares apuntan a que es posible reducir el uso del agua de riego entre un 3 y un 8% en el cultivo del naranjo. El objetivo es reducir el uso de agua de riego manteniendo la producción.

Manuel Pérez-Ruiz, profesor de la ETSIA de la Universidad de Sevilla y director del Máster en Agricultura Digital e Innovación Agroalimentaria, se refirió al problema que supone en la actualidad la adopción de la tecnología en las explotaciones actuales, ya que sus gestores deben observar un retorno claro de la inversión.

El docente es también cofundador de Agrosap, empresa que junto a Cooperativas Agroalimentarias y a la Universidad de Sevilla desarrollan los trabajos del GO Andaluz 'DronFruit. Aforamiento y manejo integrado en frutales mediante drones y visión artificial', que pretende desarrollar y validar un sistema de detección de naranjas mediante el uso de imágenes RGB obtenidas por vuelo de un UAV en combinación con un modelo de Machine Learning basado en redes neuronales artificiales.

El desarrollo de esta nueva metodología para estimar el rendimiento de los naranjos con alta precisión o al menos con un error menor que el de los métodos visuales puede contribuir a aumentar la rentabilidad económica de los agricultores y reducir los costos de logística y operacionales en entidades como las cooperativas.

BLOQUE II. Smart Solutions a la carta

El Director de Certámenes Agroalimentarios de Ifema analizó la 'Productividad e innovación tecnológica al servicio de las explotaciones hortofrutícolas'. Se refirió a las transformaciones permanentes, entre ellas el reto demográfico, cambios de hábitos alimenticios, cambios en la distribución y venta (E-Commerce), globalización del mercado y de la producción, mejora constante de las variedades vegetales, disponibilidad de agua, sostenibilidad y cambios de estilo de vida. Y se preguntó si disponibilidad de superficie agrícola puede significar un límite.

"La introducción de la digitalización en nuestros sistemas productivos es por una cuestión de supervivencia empresarial y competitividad, para producir más, mejor y más barato, con transversalidad profesional y tamaño de empresa adecuado". En opinión de Raúl Calleja Rocha, "debe hacerse poco a poco y de forma permanente, aplicando el conocimiento adquirido".

Fruit Attraction y Meat Attraction son dos de las grandes ferias internacionales del sector agroalimentario. Se celebran el próximo otoño en Madrid. "Los grandes objetivos sectoriales que se plantea Ifema son posicionar a España como uno de los principales hubs internacionales para la comercialización de productos frescos y espacio de conocimiento que se sirve de un gran instrumento hiper especializado para toda la cadena de valor", aseguró Calleja.

El gerente de la Oficina Comercial y Ventas de EMEA de Hispasat detalló la situación de la conectividad actual en España: el 77,4% hogares nacionales tienen fibra óptica; de estos, el 32,6% son hogares rurales. Sobre la calidad de las comunicaciones subrayó que 4.150 municipios rurales no pueden navegar a más de 30 Mbps y hay 360.000 hogares que no pueden hacerlo a más de 2 Mbps.

José Antonio Guerra Expósito desglosó los usos del satélite en el entorno agrario: GPS para navegación, uso de sensores (que puede combinarse con WiFI), robots agrícolas, drones, cosechadoras de precisión, silos electrónicos o control de regadío.

Explicó los nuevos terminales Smartellite de hiSky en banda Ka que incluyen antenas, modem y baterías integrados en un dispositivo ligero y de bajo perfil. El representante de Hispasat recordó que el satélite puede llevar la conectividad al campo donde las redes terrestres no llegan.

Miguel Córdoba, CEO de Greenfield Technologies by Agrodrone, ofreció herramientas prácticas de Agricultura de Precisión, con casos de éxito en horticultura y olivar. Antepuso que el incremento de la productividad en los últimos años -no así el de los precios percibidos por los productores- está relacionado con un acertado uso de la tecnología.

Eso sí, "la tecnología en la agricultura no sirve para nada si no sabemos lo que queremos", puntualizó. "Ahora hay muchas tecnologías disruptivas, suponen un despliegue importante y debemos tener claro para qué. Deben tener un fin práctico, que el agricultor saque un rendimiento". A su juicio, la agricultura de precisión debe establecer zonas diferenciales de manejo y mostró ejemplos de riego eficiente con tecnología de detección en cultivos como el tomate para industria o en frutales.

Mariano Larrazabal fue rotundo en su intervención: "El agricultor debe digitalizarse, no le queda otra. Debe hacerlo por criterios de eficiencia, rentabilidad, competitividad y sostenibilidad".

En opinión de este empresario y agricultor "no podemos construir el futuro con herramientas del pasado". "Y la realidad es digital", prosiguió, "lo más importante es cómo se procesa y analiza esa información". Lamentó que las empresas "no hablamos el mismo lenguaje que el agricultor, no nos ponemos en su bolsillo".

El consultor en Agromarketing Digital y Social Media Agromarketing Bialar cuestiona que "las empresas consideren que el agricultor se convierta en un científico de datos". Llamó a superar ciertas barreras, como "las formas de comunicarnos con el agricultor". "Ahora estamos metidos en un círculo empresarial donde no hay cultura de cliente, hay empresarios start-up que están en una oficina y nunca pisaron el campo". Larrazabal señaló una segunda barrera: "la inversión, que debe ser más asequible".

BLOQUE 3.Transferencia e investigación del conocimiento en la agricultura 4.0: casos de éxito

La parte final del Fórum la abrió Francisco Javier Mesas, Profesor Titular del Departamento de Ingeniería Gráfica y Geomática de la ETSIAM de Córdoba, que puso en valor la apuesta de la UCO por este ámbito, tras culminar el primer Master en Transformación Digital en el sector agroalimentario y forestal, que será universitario en el curso 19/20.

El grueso de su ponencia giró entorno a las técnicas de Cloud Computing, que también se aplica en la gestión de cultivos y permite obtener información de forma ágil y rápida, relegando a otros sistemas tradicionales centrados en descarga y procesado local. "El agricultor debe de entender que también cultiva datos, concretos y precisos", señaló.

Este nuevo marco de trabajo es una nueva oportunidad para el desarrollo de aplicaciones tanto para las administraciones públicas como los agricultores, pudiendo desarrollar nuevos modelos de negocio.

José Antonio Jiménez Berni, Científico Titular del Instituto de Agricultura Sostenible - CSIC se centró en el uso de sensores en la agricultura para optimizar la mejora genética y el manejo agronómico frente a los desafíos del cambio climático en la agricultura mediterránea.

Advirtió de que casi medio día por año se adelanta la floración, pero no se dejará de cultivar por el cambio climático. "Habrá que desarrollar variedades mejor adaptadas al nuevo escenario. El problema es que las medidas utilizadas son de tipo manual. Se trata de incorporar herramientas digitales, que sean más precisas y económicas".

Se refirió a los Phenomobiles, que son tractores o herramientas adaptadas para poder cicular por encima de cultivos. Permiten montar instrumentos en una barra y conocer más de cerca esas variedades (cámaras térmicas, hiperespectrales o los LIDAR, que es un láser que genera una reconstrucción en tres dimensiones, muy importante para la estimación digital de biomasa de planta). También destacó el papel de la termografía aérea, que ofrece la posibilidad de mapear la temperatura, con marcadores genéticos.

Ignacio Lorite Torres, investigador del Centro Ifapa Alameda del Obispo y responsable del proyecto Smart AgoLab de Córdoba, enfocó su participación a las nuevas tecnologías aplicadas a la sensorización de cultivos leñosos mediterráneos. Se refirió al proyecto FIWARE Zone de desarrollo de sistemas de comunicación de dispositivos IoT para Agricultura.

Explicó los Laboratorios Smart Agro que despliegan servicios en zonas piloto para el desarrollo de aplicaciones prácticas. El proyecto AgroLab Córdoba se centra en olivar y almendro, que define unos 100 sensores de humedad en seis parcelas para tratar de identificar la variabilidad, calibración y validación de los sensores y los sistemas de comunicación, caracterización de la fenología y estado hídrico y, por último, la evaluación en tiempo real de impactos potenciales e identificación de umbrales de daño.

La última ponencia técnica fue la protagonizada por Dolores Pérez Marín, Catedrática de la ETSIAM y coordinadora del proyecto Food Integrity y de IoT2020, que presentó los resultados de dos proyectos europeos en los que han participado: Food Integrity-Assuring quality and authenticity in the food chain (FP-VII, 2018) e IOF- Internet of Food and Farm (H2020, 2021). En ambos con el propósito de utilizar distintos sensores y nuevas tecnologías para mejorar la trazabilidad, la información proporcionada al mercado potencial y la toma de decisiones en tiempo real a lo largo de la cadena agroalimentaria.

En el Food Integrity, concluido en diciembre de 2018, que ha participado con un subproyecto basado en el uso de microsensores NIOIR y TICs para la mejora del etiquetado del jamón ibérico.

En el proyecto IoF, en el que participan con el subproyecto Sharebeef, se emplean sensores IoT (Internet of the Things) y Blockchain a lo largo de la cadena de producción de vacuno de carne. La información obtenida se incorporará en una solución blockchain que posibilite el acceso a todos los agentes de la cadena y la mejora de la toma de decisiones.

Fuente: Interempresas.net

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