Estudio de la factibilidad técnica de cultivar hortalizas, acelga y tomate cherry, con agua de mar empleando riego por capilaridad

Objetivo general

Evaluar la factibilidad de cultivar acelga y tomate cherry en terrazas regadas capilarmente con agua de mar

Objetivos específicos

1. Realizar ensayos de capilaridad en diferentes sustratos a utilizar en terrazas regadas capilarmente para medir el perfil de salinidad y humedad alcanzada y obtener así los parámetros de diseno que permitan optimizar la construcción de las terrazas de cultivos.2. Disenar y construir terrazas demostrativas de la técnica de riego por capilaridad con agua de mar.3. Realizar pruebas de campo para evaluar las fases fenológicas del cultivo y determinar rendimiento y calidad de las hortalizas en cada nivel de terraza.4. Analizar factibilidad económica de la implementación de terrazas regadas capilarmente con agua de mar a escala productiva.5. Transferir y difundir resultados de la técnica de riego por capilaridad con agua de mar en cultivo de acelga y tomate cherry.

Resultados

La disponibilidad de fuentes de agua continentales explotables es una variable determinante para el desarrollo de la economía y el sustento de las actividades productivas. Sin embargo, el agotamiento y sobre explotación de dichas fuentes son la tendencia actual. El agua dulce sólo es el 3% del total; y de ésta sólo tenemos acceso a un 0,06% aproximadamente, porque el resto se encuentra entre glaciares, acuíferos profundos, tierras heladas y atmósfera. El 70% de la poca agua dulce de que disponemos la consume el riego, el 20% se lo llevan los procesos industriales y tan sólo un 10% se aplica al consumo doméstico. La Región de Antofagasta, localizada en el norte de Chile, cubre un área de aproximadamente 126.500 km2 (que corresponde al 16.7% del territorio nacional) con una población de aproximadamente 500 mil habitantes. Dicha zona posee pocas reservas de agua dulce, y el único mecanismo de recarga de los acuíferos existentes en la región es a través la lluvia caída que decae desde la Cordillera de los Andes (300 mm/ano por sobre los 3.000 m de altura) hacia el Océano Pacifico (1 a 2 mm/ano), la otra gran reserva de agua que posee es el agua de mar, debido a que posee alrededor de 500 kilómetros de costa. El abastecimiento de agua a los centros poblacionales (urbanos o rurales), mineros, agrícolas e industriales de la Región de Antofagasta, ha sido un problema permanente, de difícil solución, dadas las características geográficas e hidrográficas de la zona. Las fuentes de agua dulce existentes se ubican entre 300 a 400 km del borde costero, sector de emplazamiento de Antofagasta, mayor centro poblado de la Región. Es por ello que la actividad agrícola se concentra principalmente en las zonas cercanas a reservas de agua dulce, siendo éste recurso el primer factor limitante para el desarrollo de dicha actividad.En este escenario, el riego es sin duda uno de los grandes temas pendientes de la humanidad, pues el aumento constante de la demanda de alimentos debido al creciente incremento de la población, y el hecho de que la temperatura del planeta asciende progresivamente propiciando sequías, y por ende, la falta de producción de alimentos, hace que debamos empezar a actuar ya en consecuencia con los cambios que estamos experimentando.Ante esta situación, además de optimizar el uso del agua dulce, a través del riego tecnificado, se hace necesario innovar mediante el aprovechamiento del potencial del agua de mar como fuente hídrica no convencional (FHNC) para uso agrícola, de manera tal que contribuyan al desarrollo sostenible de la agricultura de la región de Antofagasta.La Fundación Aqua Maris a través de un estudio, demostró que no es el agua del mar en sí la que hace morir a las plantas, sino el modo en que se utiliza. Para ello, basándose en el ejemplo de los pequenos islotes llenos de vegetación, han invertido el sistema de riego tradicional utilizado con el agua dulce, de arriba hacia abajo, empleando un sistema freático, haciendo llegar la humedad a la planta desde abajo por capilaridad. Al crear una capa freática con agua de mar en la parte inferior del sustrato, el agua de mar sube capilarmente por el sustrato hasta alcanzar la raíz en donde se supone que la concentración de sales es mucho menor que la concentración en la zona freática, creándose un gradiente de concentración, el cual se ve fortalecido en su recorrido por el sustrato, por la capacidad de retención de sales que este pudiera tener, creándose así un subsuelo en constante humedad y con menor contenido de sales. El agua es extraída del suelo edáfico durante el proceso de evapotranspiración pero, durante este proceso, las sales disueltas en ella comienzan a dejar de ser solubles (se supera su producto de solubilidad), produciéndose un precipitado de sal. Dicho precipitado queda retenido en la matriz sólida del suelo, creándose un horizonte o costra salina. La profundidad de precipitación de la costra salina precipitada estará en funci

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